Crítica: Nueva producción de ‘Parsifal’ en Bayreuth con Heras-Casado en el foso y Elīna Garanča como Kundry

Parsifal con gafas en Bayreuth: golpe maestro de Heras-Casado y reparto de ensueño

                                               Parsifal Bayreuth Heras-Casado Garanča Por Luc Roger

Este año, el Festival de Bayreuth ha confiado la dirección musical de su nueva producción de Parsifal al director Pablo Heras-Casado, quien se ha labrado paso a paso una envidiable reputación internacional. Era la primera vez que el español dirigía una producción en Bayreuth, pero para ser su primer intento ha asestado un golpe maestro. El suyo ha sido un triunfo total: pocas veces hemos tenido la oportunidad de escuchar Parsifal expresado con tal perfección sonora, con un sentido del patetismo tan matizado, con una imbricación tan ajustada entre música y texto. Pablo Heras-Casado domina la acústica del Festspielhaus como si estuviera en su elemento natural y nunca hubiera experimentado otra cosa. Interpreta cada matiz, cada detalle y cada color de la partitura con una exquisita sensibilidad. El público enloqueció: «No habíamos oído nada igual en más de veinte años», afirmaba alguien durante el descanso. Mejor aún: «Es un milagro. Es el mejor Parsifal de mi vida», confesaba otro veterano. Se refería a la música. Bayreuth Heras-Casado Garanča

BR-Klassik pudo filmar el foso de la orquesta y, raro privilegio, mostrarnos al director trabajando, dirigiendo sin batuta durante el preludio del Acto I. Llevaba un polo negro con la insignia bordada de la Bayreuther Festspiele Orchestra. Su mirada era suave y brillante, sus ojos se entornaban ocasionalmente para mostrar una sentida concentración. El movimiento de sus brazos y manos marcaba el tempo y su digitación era extremadamente precisa. Fue hermoso y emocionante.

Imagen de realidad aumentada de la nueva producción de Parsifal a cargo de Jay Scheib (director de escena) para el Festival de Bayreuth 2023

Pablo Heras-Casado y Parsifal

Pablo Heras-Casado ha revelado su secreto en varias entrevistas, sobre todo en Hojotoho!, la publicación del Festival de Bayreuth, y en una charla mantenida con Maximilian Meier para BR-Klassik. El director español considera a Wagner, cada una de cuyas óperas es una revolución en sí misma, el mayor genio de su tiempo. La música y la poesía de Wagner le han fascinado desde sus años de formación. A los 21 años ganó una beca que le permitió pasar tres semanas en Bayreuth como parte del Festival para Jóvenes Artistas (Festival jünger Künstler). Entonces pudo asistir al Anillo dirigido por Adam Fischer. De esta época data su ardiente deseo de dirigir algún día él mismo las obras de Wagner.

Este deseo se hizo realidad cuando tuvo la oportunidad de dirigir su primera ópera de Wagner, Der fliegende Holländer, y más recientemente su famoso Anillo en Madrid, cuya preparación le llevó cuatro años. Der Ring, confiesa, «es una montaña gigante, un Everest, la obra más grande que un hombre haya creado jamás». Este año, en Bayreuth, se declara entusiasmado por el espíritu aperturista y el rigor que anima a todos los artistas y equipos técnicos implicados en la creación de Parsifal. Experimentó por primera vez las particularidades del foso y la acústica tan especial de la casa cuando comenzaron los ensayos con acompañamiento de piano. En su opinión, el extraordinario efecto acústico del foso cubierto de Bayreuth hace que la música parezca provenir de una posición tanto por detrás como por debajo de los cantantes, facilitando una perfecta unión entre canto y texto, una perfecta universalidad de textura y sonoridad que es poco menos que milagrosa.

Pablo Heras-Casado considera que el texto del libreto es esencial porque subraya lo que expresa la música. Se centra constantemente en lo que une el lenguaje, la retórica, el significado de las palabras y la expresión de las notas. Los colores del texto, el tratamiento de las frases y su articulación deben reflejarse exactamente en la música. Hay que trabajar cada letra, cada consonante, cada frase. La poesía y el drama contenidos en el texto generaron para Wagner la estructura de la música. Esto requiere una gran preparación, que conduce a una comprensión íntima del texto. En el caso particular de Parsifal, el director se propuso comprender el significado profundo de cada palabra para poder plasmarlo lo más fielmente en su dirección musical. Cada palabra, cada momento, cada papel crea un mundo sonoro y un momento emocional de gran complejidad. Y eso no deja lugar a la ornamentación. De ahí la importancia de los leitmotiv, que son gestos retóricos. La música tiene un alto valor semántico.  Parsifal Bayreuth Heras-Casado Garanča

Otra imagen de realidad aumentada de la nueva producción de Parsifal a cargo de Jay Scheib (director de escena) para el Festival de Bayreuth 2023
Otra imagen de realidad aumentada de la nueva producción de Parsifal a cargo de Jay Scheib (director de escena) para el Festival de Bayreuth 2023

Una puesta en escena con gafas de realidad aumentada

La puesta en escena del estadounidense Jay Scheib para esta nueva producción de Parsifal utiliza tecnología de Realidad Aumentada (RA), la cual permite a los 300 espectadores (de los 2000 totales) provistos de las gafas ad hoc, sumergirse en nuevos mundos virtuales durante la representación. La realidad aumentada consiste en superponer imágenes digitales a nuestro entorno, ampliando así el espacio escénico real. De este modo, se puede seguir la acción escénica real –analógica– al mismo tiempo que esta se ve ampliada y enriquecida con elementos digitales. Por ejemplo, las gafas nos permiten explorar todo el escenario y la sala moviendo la cabeza.

En una entrevista realizada por la dramaturga Marlene Schleicher y publicada en el programa de la nueva producción de Parsifal, el director escénico explica su uso de la realidad aumentada: “(esta) complementa el mundo analógico con componentes digitales gracias a unas gafas permeables que nos permiten ver un mundo ampliado, aumentado. En concreto, las gafas de realidad aumentada pueden utilizarse para ampliar el escenario, para ir más allá de sus límites. Su razón de ser en esta producción es abrir las puertas de los mundos extraordinarios que inventó Wagner”.

Jay Scheib se ha centrado sobre todo en el mundo interior de los personajes, en las vidas oníricas y experienciales de Parsifal y Kundry. A base de animaciones tridimensionales intenta «crear una especie de extraño cosmos que se corresponda con las situaciones del escenario». Los objetos y personajes que están en el escenario traspasan esa frontera para conquistar el patio de butacas: una piedra voladora virtual puede dirigirse hacia el público y explotar entre él; un fresno virtual de la mitología nórdica puede quedar suspendido sobre sus cabezas; o el espectro de una doncella-flor, llegar flotando y sentarse a su lado… El objetivo no es facilitar la comprensión racional de la trama, sino proporcionar una experiencia teatral más completa.  Parsifal Bayreuth Heras-Casado Garanča

Un reparto de ensueño

La extraordinaria actuación de la orquesta allanó el camino y apoyó a los cantantes, los cuales constituyen un reparto excepcional para la gran “misa” de Bayreuth. El desafortunado azar de las retiradas, pesadilla para cualquier director artístico, ha funcionado bien esta vez: en mayo supimos que la cantante rusa Ekaterina Semenchuk, que había sido propuesta para cantar Kundry, renunciaba a su compromiso en Bayreuth por motivos privados. Elīna Garanča y Ekaterina Gubanova, que ya habían brillado en Viena en el papel, aceptaron sustituirla. A principios de julio, Bayreuth se vio obligado a sustituir a Joseph Calleja en el papel de Parsifal. Al parecer, la estrella maltesa padecía un persistente dolor de garganta. Fue sustituido por el famoso tenor wagneriano Andreas Schager. Gracias a Wotan, el ineludible Georg Zeppenfeld permaneció al pie del cañón en el papel clave de Gurnemanz. Parsifal Bayreuth Heras-Casado Garanča

De pie: Georg Zeppenfeld (Gurnemanz) y Elīna Garanča (Kundri). Sentados, de izquierda a derecha: Margaret Plummer (Escudero 2), Betsy Home (Escudero 2), Jorge Rodríguez-Norton (Escuchero 3) y Garrie Davislim (Escudero 4) en Parsifal (c) Bayreuther Festspiele 2023 – Enrico Nawrath

El bajo alemán Zeppenfeld, que es el Gurnemanz de referencia, posiblemente el mejor de este siglo, se superó a sí mismo una vez más, si eso fuera posible. Este verano interpreta cuatro papeles en Bayreuth, y de estos cuatro, prefiere el de Gurnemanz porque siente que su voz está hecha para él, y también porque las posturas que adopta Gurnemanz ante los acontecimientos son siempre claramente reconocibles. Este rol está extremadamente bien definido, lo que permite al cantante enriquecerlo con los colores que le convienen y alimentar su imaginación. Georg Zeppenfeld posee una proyección y una perfección en la articulación poco comunes, un fraseo perfecto, cada palabra es comprensible y recibe el color y el matiz adecuados. Conseguir mantener embelesado al público durante su largo monólogo del primer acto no es menos que una proeza. La incomparable belleza del timbre de la voz  de Zeppenfeld, perfectamente colocada y entonada, hace el resto. Hay que señalar que Georg Zeppenfeld confirma lo que dijo Pablo Heras-Casado sobre la realidad aumentada: este aspecto de la puesta en escena es totalmente independiente del trabajo de los cantantes. Jay Scheib sólo les tiene que comunicar a estos los aspectos que les conciernen, no el mundo virtual de la realidad aumentada.

Elīna Garanča debutó en Bayreuth con el papel de Kundry, que interpreta con su inquietante belleza y su desconcertante intensidad. Compone admirablemente la ambivalencia de su personaje, que va de la voluptuosidad al arrepentimiento, de las odiosas lágrimas de la esclavitud a la santidad. La mezzosoprano letona estuvo a la altura del desafío vocal de un papel tan exigente, que pasa rápidamente de los pianos más delicados a la erupción vocal, y que en las páginas finales requiere la resistencia de un corredor de maratón. Lleva entrenándose para ello desde que asumió el papel en Viena en 2021. No cabe duda de que su actuación en la Colina Verde pasará a los anales de Bayreuth.  Parsifal Bayreuth Heras-Casado Garanča

Andreas Schager aceptó la sustitución de última hora a la que hacíamos referencia, asumiendo el papel de Parsifal, como ya hizo en 2016 cuando reemplazó a Klaus Florian Vogt. Como también cantará en esta edición los dos papeles de Sigfrido se convertirá en el cantante con más tiempo acumulado en el Festspielhaus. De hecho, Schager pasará el verano con su familia en una granja no muy lejos de Bayreuth, lo que le permitirá recargar las pilas en la naturaleza. Abordó el papel más lírico de Parsifal confiando en su emoción, a la que dio rienda suelta; su voz parecía seguir el curso de los acontecimientos con la mayor naturalidad. Su interpretación, que pretende mostrar a un personaje que evoluciona desde la total ingenuidad de la adolescencia hasta la madurez y la sabiduría adulta, fue tan notable como su actuación vocal. Andreas Schager confirma su lugar como primus inter pares en el panteón de tenores wagnerianos de su tiempo.

Andreas Schager (Parsifal) y Elīna Garanča (Kundry) (c) Bayreuther Festspiele 2023 – Enrico Nawrath

El bajo-barítono australiano Derek Welton también ofreció un Amfortas fabuloso, conmovedor en su expresión del sufrimiento físico y moral. La precisión de su pronunciación alemana y su excelente dicción le hacen perfectamente comprensible. Es licenciado en Lingüística y Alemán por la Universidad de Melbourne, algo que se nota. El barítono hawaiano Jordan Shanahan realizó una muy buena interpretación, algo bufonesca, como Klingsor, mientras que el bajo Tobias Kehrer envejeció unas cuantas décadas para dar nobleza al personaje de Titurel. Las doncellas-flores y las hechiceras, los caballeros y escuderos, y el coro dirigido por Eberhard Friedrich estuvieron a la altura de este reparto excepcional, y todos recibieron atronadores aplausos.

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25 de julio de 2023, Festival de Bayreuth. Parsifal, música y libreto de Richard Wagner. Director musical: Pablo Heras-Casado. Director de escena: Jay Scheib. Escenografía: Mimi Lien. Vestuario: Meentje Nielsen. Iluminación: Rainer Casper. Vídeoproyecciones: Joshua Higgason. Dramaturgia: Marlene Schleicher. Director del coro: Eberhard Friedrich.

Reparto: Andreas Schager (Parsifal), Elīna Garanča  (Kundry), Georg Zeppenfeld (Gurnemanz), Derek Welton (Amfortas), Tobias Kehrer (Titurel), Jordan Shanahan (Klingsor).

OW